De la iniciativa personal a la automatización: el origen de PoliPlanifica
PoliPlanifica nació de algo bastante simple: la molestia de tener que armar el horario del semestre casi a mano. Revisar paralelos, comparar horas, anotar opciones y volver a empezar si algo se cruzaba. No era imposible, pero sí una de esas tareas que quitan tiempo y paciencia.
Como desarrollador, me costaba aceptar que un proceso tan repetitivo dependiera de estar mirando, copiando y comprobando todo manualmente. Así que hice una pequeña extensión de Chrome para resolverlo primero para mí, y luego terminó siendo útil también para otros compañeros.
Un problema pequeño, pero muy cotidiano
En la ESPOL, organizar materias podía volverse cansado muy rápido. Había que revisar combinaciones, evitar cruces y guardar de alguna forma el resultado final. Todo eso se hacía con atención, pero también con bastante prueba y error.
PoliPlanifica salió de ahí: de ver una tarea cotidiana y pensar que podía hacerse de una forma más sencilla.
Qué hacía la herramienta
La extensión no buscaba hacer algo enorme. Solo ayudar donde más se perdía tiempo: al navegar por el sistema de la universidad, agregaba un botón para capturar la información de cada materia sin tener que copiarla a mano. El proyecto se publicó de forma gratuita (se puede encontrar el registro en la Chrome Web Store) para que cualquier estudiante pudiera instalarla.

Sus funciones principales eran:
- guardar la información de los horarios con un clic;
- avisar cuando una materia se cruzaba con otra;
- generar una captura rápida del horario armado como resultado final.

Era una solución puntual, pero útil. Quitaba pasos manuales y hacía el proceso un poco más llevadero.
Lo importante no era la extensión, sino la idea detrás
Con el tiempo, lo más valioso del proyecto no fue solo haber creado una herramienta funcional, sino entender algo que sigue siendo cierto hasta hoy: muchas veces, el mejor uso de la tecnología está en resolver fricciones pequeñas que se repiten todos los días.
No todo problema necesita una plataforma compleja. A veces basta con observar bien una tarea, detectar qué parte sobra y construir algo que le quite peso al proceso.
Por qué este caso conecta con la automatización de procesos
Hoy este proyecto se relaciona de forma natural con nuestro enfoque de automatización de procesos. La lógica es la misma: cuando una persona o un equipo invierte demasiado tiempo en tareas repetitivas, normalmente hay espacio para mejorar.
Puede ser copiar información entre sistemas, revisar datos a mano, validar pasos una y otra vez o depender de procesos poco prácticos. En todos esos casos, la pregunta es parecida: ¿esto realmente debería seguir haciéndose así?
Una forma de trabajar que empezó mucho antes
PoliPlanifica fue un proyecto universitario, sí, pero también fue una muestra temprana de una forma de resolver problemas que todavía mantenemos: mirar un proceso real, entender qué lo vuelve pesado y construir una herramienta que lo haga más claro y más simple.
Al final, automatizar no siempre significa transformar todo desde cero. A veces significa algo más cercano y más útil: dejar de perder tiempo en cosas que ya podrían estar resueltas.